
En el marco de la muestra, entrevistamos a Alejandro Tumminello que es profesor del Taller de Producción de Radiofónica I y del Taller de Radio en el curso introductorio de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.
¿En qué esta basado el taller de radio?
- Nosotros hemos trabajado durante 6 clases, aprendiendo a hacer radio. El taller tiene un lema que es “aprender haciendo”, y lo que usamos como lenguaje es la radio. Utilizamos recursos que pusimos en común con los alumnos para hacer en la exposición final un programa o producción de radio de quince minutos en vivo.
¿Cuáles son las actividades?
-En las clases se trabajaron distintos aspectos, se escucharon programas existentes, pasajes específicos de esos programas, los alumnos trajeron productos que eran escuchados y trataban de definir que eran y ponerle un nombre. De esa manera, se intentaba poder realizar un formato similar, a lo que nosotros después íbamos a querer contar en esos 15 minutos.. Por otro lado, iniciamos un profundo debate sobre dos o tres temas que eran los que queríamos abordar en esos 15 minutos, por un lado conseguir una forma para tratar el tema y por otro lado que decir de ese tema.
¿Cuáles son los temas?
-Buscamos un espacio de humor, que defienda el humor en el formato de monólogo, para contar una anécdota en relación con el barrio. Y un formato de muestreo o entrevista múltiple para analizar aspectos que creemos que estuvieron bien realizados y otros que hay que mejorar sobre los talleres del curso de introductorio. Para eso el muestreo lo hacemos sobre las otras modalidades de trabajo que no son las que trabajamos nosotros. Básicamente hablamos de humor y de la Facultad.
¿Qué es lo que se hizo en este taller?
-Escuchar para producir, y debatir sobre la temática para enviar un mensaje. Esas son básicamente las dos cosas fuertes que hicimos. También, discutimos sobre ejemplos de radio y al mismo tiempo hicimos una entrevista dentro el grupo para practicar el formato de esta unidad radiofónica, y también un monólogo para practicar y debatir estas acciones propias de la radio para aplicarlas en nuestros proyectos.
¿Los temas los elige usted?
–Básicamente si, pero cuando trabajamos dentro del lenguaje el espacio artístico lo elige cada uno de los grupos, que grabó programas de las emisoras que les parecían y acercó las grabaciones para desarrollarlas en clase. Analizar si encuadraba dentro de la artística y para qué aparecía eso en el aire de esa radio que estábamos escuchando, buscar el sentido de por qué de la aparición. Y después con que recursos se hacía, si era con las palabras, con música o con sonidos.
¿Qué es lo que le llama la atención del taller?
-Después de un primer momento de asombro, porque en la primera clase hablaron todos, pasaron los grupos de a poco al estudio, todos contaron algo y a medida que lo iban haciendo lo más positivo fue perder el miedo inicial al micrófono de algunos, no de todos. Y después creo que en el transcurso de las clases no solo superaron el miedo escénico, sino también decir “yo puedo hablar y poder decir esto”.
¿Cree que cumplió con el objetivo del Taller?
- Si, en el próximo viernes cuando estemos haciendo la práctica, habrá cosas que nosotros evaluaremos si salieron a nuestro gusto o cosas que pensábamos que iban a salir de una manera y salieron de otra. Yo creo que la virtud que tuvo esta comisión, es que desde niveles muy diferentes se animaron a tratar temáticas densas, lo hicieron desde un buen sentido y al mismo tiempo las hicieron agradables de escuchar. Después, también, se pudieron desarrollar algunos espacios creativos muy interesantes, que primero nos llamaron la atención a nosotros mismos en el aula y que después nos llevaron a desembocar al que por ahí se lo teníamos que hacer escuchar en esos 15 minutos. El sentido se cumplió desde el momento en que empezamos hacer radio, que era la idea inicial, se cumplió ampliamente el trabajo.
¿Qué método utilizó para esta instancia educativa?
- Hay coordinadores del taller con los cuales debatimos, y hay un coordinador general de todos los niveles de producción que son los que ponen la idea y apuntan hacia donde se debería ir.
¿Cuál cree que fueron los resultados de este taller?
-La virtud que tiene el taller es que participamos todos en todas las instancias del mismo. No hubo una sola idea, sino una amplitud de criterios a trabajar.
¿Cómo es su experiencia como profesor?
-Cada vez es mejor el primer encuentro de todos lo años, la sorpresa de uno, cuando observa la expresión del alumno que nunca entró a un estudio de radio, cuando escucho algo que realmente desde mi punto de vista esta a la altura de gente que hace muchos años hace radio y a veces también la sorpresa pasa por una definición y por cómo se dio esa definición y cómo se llega a ella. La docencia tiene algo que es buenísimo, que es el hecho de escuchar al otro. Hay que pedir silencio para escuchar.
La voz de los estudiantes
Gonzalo Aveiro es un joven que ingresó a la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP con las ilusiones de alguien que quiere ser un partícipe importante en el desarrollo de la carrera. Al consultar sobre su paso por el Taller de Radio resaltó que”
Nos organizamos como una radio normal, en distintos grupos como productores, columnistas, grupo de investigación, radioteatro, musicalizadores, artística y conductores”.
“Es una buena experiencia, porque es todo muy dinámico, parece un programa de verdad y cuando s piensa en que te están escuchando una cantidad de personas no lo podes creer. Más que nada esta muy bueno para aquellos, y me incluyo, que les interesa la radio. Mi rol en el programa es de productor general, vendría a ser como el papel más importante ya que controlas todo los tiempos del programa y toda la información”, finalizó.
¿En qué esta basado el taller de radio?
- Nosotros hemos trabajado durante 6 clases, aprendiendo a hacer radio. El taller tiene un lema que es “aprender haciendo”, y lo que usamos como lenguaje es la radio. Utilizamos recursos que pusimos en común con los alumnos para hacer en la exposición final un programa o producción de radio de quince minutos en vivo.
¿Cuáles son las actividades?
-En las clases se trabajaron distintos aspectos, se escucharon programas existentes, pasajes específicos de esos programas, los alumnos trajeron productos que eran escuchados y trataban de definir que eran y ponerle un nombre. De esa manera, se intentaba poder realizar un formato similar, a lo que nosotros después íbamos a querer contar en esos 15 minutos.. Por otro lado, iniciamos un profundo debate sobre dos o tres temas que eran los que queríamos abordar en esos 15 minutos, por un lado conseguir una forma para tratar el tema y por otro lado que decir de ese tema.
¿Cuáles son los temas?
-Buscamos un espacio de humor, que defienda el humor en el formato de monólogo, para contar una anécdota en relación con el barrio. Y un formato de muestreo o entrevista múltiple para analizar aspectos que creemos que estuvieron bien realizados y otros que hay que mejorar sobre los talleres del curso de introductorio. Para eso el muestreo lo hacemos sobre las otras modalidades de trabajo que no son las que trabajamos nosotros. Básicamente hablamos de humor y de la Facultad.
¿Qué es lo que se hizo en este taller?
-Escuchar para producir, y debatir sobre la temática para enviar un mensaje. Esas son básicamente las dos cosas fuertes que hicimos. También, discutimos sobre ejemplos de radio y al mismo tiempo hicimos una entrevista dentro el grupo para practicar el formato de esta unidad radiofónica, y también un monólogo para practicar y debatir estas acciones propias de la radio para aplicarlas en nuestros proyectos.
¿Los temas los elige usted?
–Básicamente si, pero cuando trabajamos dentro del lenguaje el espacio artístico lo elige cada uno de los grupos, que grabó programas de las emisoras que les parecían y acercó las grabaciones para desarrollarlas en clase. Analizar si encuadraba dentro de la artística y para qué aparecía eso en el aire de esa radio que estábamos escuchando, buscar el sentido de por qué de la aparición. Y después con que recursos se hacía, si era con las palabras, con música o con sonidos.
¿Qué es lo que le llama la atención del taller?
-Después de un primer momento de asombro, porque en la primera clase hablaron todos, pasaron los grupos de a poco al estudio, todos contaron algo y a medida que lo iban haciendo lo más positivo fue perder el miedo inicial al micrófono de algunos, no de todos. Y después creo que en el transcurso de las clases no solo superaron el miedo escénico, sino también decir “yo puedo hablar y poder decir esto”.
¿Cree que cumplió con el objetivo del Taller?
- Si, en el próximo viernes cuando estemos haciendo la práctica, habrá cosas que nosotros evaluaremos si salieron a nuestro gusto o cosas que pensábamos que iban a salir de una manera y salieron de otra. Yo creo que la virtud que tuvo esta comisión, es que desde niveles muy diferentes se animaron a tratar temáticas densas, lo hicieron desde un buen sentido y al mismo tiempo las hicieron agradables de escuchar. Después, también, se pudieron desarrollar algunos espacios creativos muy interesantes, que primero nos llamaron la atención a nosotros mismos en el aula y que después nos llevaron a desembocar al que por ahí se lo teníamos que hacer escuchar en esos 15 minutos. El sentido se cumplió desde el momento en que empezamos hacer radio, que era la idea inicial, se cumplió ampliamente el trabajo.
¿Qué método utilizó para esta instancia educativa?
- Hay coordinadores del taller con los cuales debatimos, y hay un coordinador general de todos los niveles de producción que son los que ponen la idea y apuntan hacia donde se debería ir.
¿Cuál cree que fueron los resultados de este taller?
-La virtud que tiene el taller es que participamos todos en todas las instancias del mismo. No hubo una sola idea, sino una amplitud de criterios a trabajar.
¿Cómo es su experiencia como profesor?
-Cada vez es mejor el primer encuentro de todos lo años, la sorpresa de uno, cuando observa la expresión del alumno que nunca entró a un estudio de radio, cuando escucho algo que realmente desde mi punto de vista esta a la altura de gente que hace muchos años hace radio y a veces también la sorpresa pasa por una definición y por cómo se dio esa definición y cómo se llega a ella. La docencia tiene algo que es buenísimo, que es el hecho de escuchar al otro. Hay que pedir silencio para escuchar.
La voz de los estudiantes
Gonzalo Aveiro es un joven que ingresó a la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP con las ilusiones de alguien que quiere ser un partícipe importante en el desarrollo de la carrera. Al consultar sobre su paso por el Taller de Radio resaltó que”
Nos organizamos como una radio normal, en distintos grupos como productores, columnistas, grupo de investigación, radioteatro, musicalizadores, artística y conductores”.
“Es una buena experiencia, porque es todo muy dinámico, parece un programa de verdad y cuando s piensa en que te están escuchando una cantidad de personas no lo podes creer. Más que nada esta muy bueno para aquellos, y me incluyo, que les interesa la radio. Mi rol en el programa es de productor general, vendría a ser como el papel más importante ya que controlas todo los tiempos del programa y toda la información”, finalizó.
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